Ello no implica, ni siquiera insinua que me sea fácil, o que no deseara tomar un camino más sencillo. Pero tengo que seguir andando.
Me hiere profundamente la idea de perder aquello que durante tanto tiempo he luchado por mantener. Solo puedo desear y esperar que algún día la vida me demuestre que tomé la decisión acertada, no para perder, sino más bien todo lo contrario.
A veces sueño que me levanto un día y todo esto ha quedado atrás, dejando un camino libre para empezar de zero, para limpiar las impurezas y poder decirlo sin condiciones ni medias sonrisas escondidas tras un telón oscuro y grueso. A veces sueño que puedo alcanzar las estrellas que ahora siento tan lejanas a mí.
Y ese universo, ese precioso y enorme universo de los instantes perdidos en el tiempo. A veces sueño que un día me levanto y de nuevo puedo entrar en ellos, vivirlos, disfrutarlos.. pero dejando atrás los dolores y las angustias. Perdiendo por fin las mentiras y pudiendo soñar de nuevo las medias lunas de días inacabables que desaparecen al parpadear.
Seguiré soñando los secretos, seguiré con la esperanza de ver de nuevo el sol. Pero no porque me alumbre por las mañanas, sinó porque la sonrisa lo haga brillar.
Cada uno entiende lo que quiere cuando ve lo que muestran los demás. Yo sé lo que digo, y quien pueda, lo entenderá.
Porque nunca dejé de amar esta vida tan nuestra y a la vez tan lejana a la realidad. No dejaré de amarla, no puedo, no quiero. Vivo, y aunque el viento me esconda, seguiré allí, tan viva como siempre.


